No sé, si de algo sirve que sople el viento; cuando susurra las hojas. Arrancando las hojas, dejando, que las ramas se hagan el amor con un roce discontinuo.
No sé si has pensado, si te sirve de mucho o poco, mirar las estrellas con desespero. Yo las miro, con desespero, quizás con más del que yo pensé en un principio al mirarlas. Ahora me doy cuenta, que las miro porque las siento, tan cerca; tan a mi lado.
He pensado tanto en esta lejanía, que me azota el pecho en un mar profundo y oscuro. Y hago referencias, porque son las que me guían. Son las que navego.
Muero cada día, cada noche. Muero un poquito en cada momento que respiro, que suspiro haciéndome daño en los pulmones. Soñando en ser un príncipe encerrado, esperando con desespero tu rescate. Con el mismo desespero que miro las estrellas.
No sé si también, alguna vez has pensado qué pasará luego. Cuando cada pliegue de tu piel bese a otro pliegue. Cuando ya no veas con decencia, ni sientas el frío como cada invierno. Que ya ha cierta edad mires a un lado, si has pensado en qué encontrar. Yo pienso en estar ahí sentado. Besando los pliegues de tu piel, agarrándote con fuerza del brazo porque ya no ves como antes. Cuidando que el frío del invierno, sólo me sienta a mí.
No sé, si has hecho balances en una vida, que te ha tocado trabajar. Yo cada día me los hago, y el peso de ellos es tan aplastante, que las certezas las guardo debajo de la cama, con polvo, pelusas y otros llantos. Escribo un libro, que tal vez te lea; guardado en tu mesita de noche. Escribo un libro, que tal vez te envíe, y lo guardes en tu mesita de noche. Un libro con mis miserias, con mis certezas con el polvo y las pelusas que tapan todos esos llantos.
No sé, si sentimos de un modo parecido cuando nos resbala el agua en el cuerpo. Si piensas en que no debes, si pienso en que deberías.
No sé, por qué tardan tanto tus abrazos venidos del tren de la mañana. Si llegamos a comprender dónde tiramos el tiempo, a qué cubo azul de reciclaje.
No sé, si sabes lo que siento, lo que comprendo. Lo qué haría, dejaría. No sé, lo que piensa tu alma.
No lo sé.




